Inclusión, música y una joya siciliana
Nuestro tercer día en Palermo ha estado marcado por una palabra clave: inclusión. Durante la mañana, continuamos con la observación de clases en el centro, pero esta vez tuvimos la oportunidad de asistir a algo muy especial: una sesión con alumnado con necesidades educativas especiales.
De la mano de la profesora Manuela Quadrante, descubrimos un precioso proyecto de música inclusiva. Fue un momento realmente inspirador, en el que pudimos ver cómo la música se convierte en un lenguaje universal capaz de conectar, motivar y dar voz a todo el alumnado. Sin duda, una experiencia que nos llevamos con nosotras y que invita a reflexionar sobre la importancia de una educación verdaderamente inclusiva.
Por la tarde, la profesora Quadrante nos acompañó a visitar la cercana localidad de Monreale, un lugar imprescindible para entender la riqueza cultural de esta zona de Sicilia.
Nada más llegar, nos impresionó la majestuosidad de la Catedral de Monreale, famosa por sus espectaculares mosaicos bizantinos que cubren prácticamente cada rincón del interior. Es uno de esos lugares que te dejan sin palabras y donde cada detalle cuenta una historia.
También paseamos por su encantador centro histórico y disfrutamos de las vistas sobre Palermo y el valle de la Conca d’Oro. Monreale es conocida, además, por su tradición artesanal y por algunos productos típicos como sus dulces locales y elaboraciones tradicionales sicilianas que reflejan la rica herencia cultural de la isla.
Fue el broche perfecto para un día lleno de aprendizaje y emociones: desde la inclusión en el aula hasta la belleza artística e histórica de Sicilia.
Seguimos descubriendo, aprendiendo… y dejándonos sorprender.
Un primer día intenso, enriquecedor y lleno de descubrimientos. Y esto… ¡solo acaba de empezar!










