Nuestro primer día en Palermo no pudo empezar mejor. Llegamos al Istituto Superiore Statale «Mario Rutelli» donde nos recibió el equipo directivo, encabezado por la directora Vita Grazia Santangelo y la coordinadora Erasmus Roberta Magno, que nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento.
Pero la jornada no se quedó entre las paredes del centro… ¡todo lo contrario! Los profesores Salvo Venturella, embajador nacional de Erasmus, y Mauro Calio nos llevaron hasta Gibellina para conocer de cerca un proyecto muy especial. Visitamos el Distretto Scolastico N|64 Liceo Statale “F.D.’ Aguirre” de Salemi. Allí, estudiantes de su instituto junto con alumnado de otros cuatro centros están trabajando en un proyecto de topografía en colaboración con la Universidad de Palermo. Fue una oportunidad fantástica para ver cómo el aprendizaje puede salir del aula y convertirse en una experiencia real, compartida y con sentido.
Después, nos adentramos en un lugar difícil de describir con palabras: el “Cretto” de Alberto Burri. Este impresionante espacio artístico cubre las ruinas de la antigua Gibellina, destruida por el terremoto de 1968. Caminar por allí es como recorrer la memoria de una ciudad, entre grietas blancas que dibujan las antiguas calles. Sin duda, un lugar que deja huella al igual que las ruinas de Poggioreale.
Y como no podía ser de otra manera, terminamos el día disfrutando de la gastronomía local junto a los profesores Venturella y Mauro. Porque sí, está claro: no podemos irnos de Palermo sin probar la milza y la panelle… ¡y qué acierto fue hacerlo en tan buena compañía!









